Sabiduría que se que es suya. Anelo poder cerrar los ojos y pensar en cosas bonitas.
Absurdo caminar de ningún lado, de ninguna vez. De en ningún sitio.
Tus pupilas vuelven a revelase, vuelven a apabullar; vuelven a mandar. Maldito color.
Maldito sabor. Maldita conciencia. Maldito sudor, maldita cordura... Maldito insomnio.
Me contaron que lo que no deja secuelas, se queda nada.
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