Escalofríos

domingo, 17 de abril de 2016

Cómo volver a un sitio del que aún no te has ido.

Me poso de noche,
y le hacía más al lugar.


Más horas.

Hasta las tantas;
aunque no me quedaran más suspiros hondos.

Esperaría a que la profundidad me dejara sin oxígeno.
Y entonces... Una vez allí abajo...
Me haría más promesas incumplibles y...
cumpliría para atrás.

Me temo que se me correría el rimel y estaría lista.

Desordenaría todos los papeles,
hasta que no pudierais encontrarme.
Soplaría más fuerte contra mis cristales.
Y... dejaría de ridiculizarme. Como cuando arqueo una de mis cejas...
Como cuando me erizo la propia piel
y me quemo el estómago, con las cosas que yo misma creo;
volvería a morir y vivir en el mismo instante,
volvería a tener "asimilaciones omnipresentes",
y volvería a enamorarme de algo que no existe.

jueves, 6 de febrero de 2014

Buenas noches

Y creamos un coctel molotov
Y cuando se nos junta.
Y cuando queremos ser héroes en un callejón sin salida.
Y cuando no, cuando sólo queremos dormir.
Cuando tengo hambre de comerme el mundo,
y cuando me lo pruebo y se me queda chico.
Y el deber con su vacilación definitiva;
Y mi querer con sus hasta las tantas en la tarima.



sábado, 1 de febrero de 2014

Por qué estudio educación.

La gente. La gente en su gentilicio y en su sociedad social implícita e impuesta.
Unos más y otros menos, se supone, se cree. 
Capacidades, inteligencia, mayoría y minoría, unos más y otros menos. 
Y hablan sin saber, con el afán de generalizar por error, por incultura, por insensatos y ciegos.
Y ahora digo yo. 
¿Qué sabéis?
Más allá del dinero, de la esperanza de vida, del lujo y del sinsentido.
¿Qué queréis?
Si murmuráis sin apenas voltear la cabeza y ahora decís lo que está bien o lo que es mejor.
Minoráis. 
Le quitáis importancia al ser. Al existir, al comprobar la personalidad en sí, en los seres.
Humanos, como dicen.
Por qué estoy estudiando educación.
Incompetentes, desviados, yo también sé generalizar.
¿Queréis saber por qué?
No tenéis ni idea. ¿Fácil? Fácil en qué sentido.
Fácil en conocimientos, ¿o valores?
el quienes sois y en por qué lo sois. La base.
Os olvidáis de que sois o fuisteis alumnos.
Está mal pagada. Un profesor es un héroe al que nadie le agradece su trabajo.
La sensación en el pecho, la responsabilidad ¿sabéis cual es?
Exacto. No, por que no veis más allá. Porque la sociedad os ha alcanzado dentro.
Porque existen los estereotipos y los clichés basados en un símbolo del dinero, de la moneda, de los cánones ideales, del mundo real y vomitivo general.
Porque no tenéis imaginación. Dejasteis que incompetentes os la arrebataran. 
Falsos juicios, falsa publicidad, falsa vitalidad, creencias, emociones.
Ser maestro significa poder crear personas. Más allá de un trabajo, es una vida que te llevas a casa, al corazón.
Significa no rendirte por ellos nunca.
Saber que pase lo que pase, tendrás un lienzo en blanco donde pintar.
Moldear a PERSONAS. PERSONALIZADAS MÁS ALLÁ.
Que lean. Que creen la maldita imaginación por su cuenta.
Que escriban en cuadernos hasta que se acaben las hojas en blanco.
Significa valentía, fuerza, empatía para no crear a seres apáticos. 
Ver capacidad, creatividad en un folio garabateado.
El tender a pintar dentro sin salirse la pierde. 
Y los problemas de la educación.
Que no es la educación, si no cómo profesores, alumnos, padres y administración llegan a ella.
Cómo cada cual intenta sobrevivir en el mundo y cómo, se siente una desafección, un desprendimmiento, un desinterés en el espacio común.
Problemas que pesan más que la realidad del aula.
No dejemos las miradas puestas en las cosas que se han perdido, en el cuerpo vacío que se sueña invisible.
Estamos para no dejar un futuro creado a base de abatimiento, 
creemos posturas fuertes hacia el destino, amar sabiendo que no son amados.
No creemos a seres sin rostros en un mundo vacío.
Salvémoslos. 
A ellos que aún no han ni nacido. Nosotros ya no tenemos salvación alguna.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Punto y aparte

Palabras o lágrimas, que salís sin querer. Sin tener.
Por fallarme así el recipiente dónde guardaba mil precipicios de ayer,
bienvenido.
Pensar y asegurar, que no le hacen falta tus caricias perfectas
a mi sueños desesperados y pálidos;
ansiosos de provocar sólo sed.
Maldiciones inexpertas, torpes piedras una y otra vez estables.
Cliente fijo en mi cabeza.
¿Qué desea?
¿Extremistas miradas y suspiros de vida? momentos que fallan.
Encuentras, si buscas el sentido, caídas
guardando angustia de antes, y el recuerdo divino.
Etiquetas que nos dejó la garganta fría.
Mi abrigo y mi funda;
la cordialidad que desatamos en las distancias cortas.
Los versos son sólo versos.
Los días son sólo días.
Los momentos son sólo momentáneos.
¿Acaso el sol no es razón para escribir?
Son musas falsas. O falsas expectativas que me afirmo.
Entonces para qué existe la Luna.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Otra vez, he vuelto a soñar.

Como si la conectividad del mar existiera con la nada.
El susurro de sus callados y no necesarios vocalizados te quiero...
Su piel trabajada y áspera, 
manos cayosas.
Soñar de nuevo con la figura más paterna que habré conocido, 
la envidia de tantos, la envidia de aún sin saberlo todos.
Fue mío. 
Y lo saboreé hasta saciar la sed de necesidad de padre.
Soñar contigo es como aliento. 
Como pálpitos de amor, de creer;
de saber que estás en algún sitio fuera de mí. Y bien.
Tú, tan abuelo y padre, tan fuerte y estable. 
Tan protector, tan perfecto con mil detalles.
Diezmil pasados asustados, con mil errores y equivocaciones.
Mío; también de más, pero más mío que de nadie.
Soñar contigo es cómo hablarle al viento.
Despedidas que nunca se dieron, 
dadas en sueños.
Errores como el de tu muerte jamás serán vencidos.
Eterno.
Eterno suspiro al alba. Tú.
Me dabas tu vida, y te quedaste tú sin ella.
Por qué.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Y reafirmas tu escudo de hojalata

Las palabras se forman caos,
y tú te quedas en tus cuarenta y cinco más.
Y me llevas al resurgir de mis cenizas, 
que tanto me costaron calcinar.
Vomitas cincuenta párrafos para quedarnos en nada,
y haces que vuelva a vomitar a mi blog.
Y es que el mal tiempo hace doler las cicatrices.
Y es que mis vendas sólo cambian de lugar.
Y es que tú sigues en mí, como un chicle que piso y se me pega al zapato.
Ser, escuchar, creer...
Aprender, amor.
Amor, amor amor.
Llámalo como quieras, llámame como quieras...
Las bombas no destruyen si se tiran lejos, muy lejos.
¿No?
Ternura. Sequedad. Ambigüedad. Nostalgia.
Olores, texturas, sabores, miradas.
Las etiquetas nunca se me dieron bien...
Rotos por algún sitio, en ninguna parte.
Es una saga que no acaba.
Ni el veneno más puro acaba con el más dulzón...
Tú sólo sabes ser veneno dulzón conmigo.
Egoísta, miserable, cruel, ruin. Amor.
La estructura del equilibrio perfecto,
fue lo que construimos entre los dos.
Tan perfecto que no era posible.
Tan de ambos que no era sano, insano, menos sano.

Resurgir.
Me encanta como soy cuando tú eres.
Me encanta tu ser cuando soy.
Suerte con la huida de mí.
Suerte para mí con tu huida.

jueves, 11 de abril de 2013

Punto y a parte

Ahora, has de ser; he de ser.
Quizás, haya que ser; dejar de hacer.
Lo mismo, he de volar; o cortar mis alas.