Escalofríos

jueves, 12 de diciembre de 2013

Otra vez, he vuelto a soñar.

Como si la conectividad del mar existiera con la nada.
El susurro de sus callados y no necesarios vocalizados te quiero...
Su piel trabajada y áspera, 
manos cayosas.
Soñar de nuevo con la figura más paterna que habré conocido, 
la envidia de tantos, la envidia de aún sin saberlo todos.
Fue mío. 
Y lo saboreé hasta saciar la sed de necesidad de padre.
Soñar contigo es como aliento. 
Como pálpitos de amor, de creer;
de saber que estás en algún sitio fuera de mí. Y bien.
Tú, tan abuelo y padre, tan fuerte y estable. 
Tan protector, tan perfecto con mil detalles.
Diezmil pasados asustados, con mil errores y equivocaciones.
Mío; también de más, pero más mío que de nadie.
Soñar contigo es cómo hablarle al viento.
Despedidas que nunca se dieron, 
dadas en sueños.
Errores como el de tu muerte jamás serán vencidos.
Eterno.
Eterno suspiro al alba. Tú.
Me dabas tu vida, y te quedaste tú sin ella.
Por qué.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Y reafirmas tu escudo de hojalata

Las palabras se forman caos,
y tú te quedas en tus cuarenta y cinco más.
Y me llevas al resurgir de mis cenizas, 
que tanto me costaron calcinar.
Vomitas cincuenta párrafos para quedarnos en nada,
y haces que vuelva a vomitar a mi blog.
Y es que el mal tiempo hace doler las cicatrices.
Y es que mis vendas sólo cambian de lugar.
Y es que tú sigues en mí, como un chicle que piso y se me pega al zapato.
Ser, escuchar, creer...
Aprender, amor.
Amor, amor amor.
Llámalo como quieras, llámame como quieras...
Las bombas no destruyen si se tiran lejos, muy lejos.
¿No?
Ternura. Sequedad. Ambigüedad. Nostalgia.
Olores, texturas, sabores, miradas.
Las etiquetas nunca se me dieron bien...
Rotos por algún sitio, en ninguna parte.
Es una saga que no acaba.
Ni el veneno más puro acaba con el más dulzón...
Tú sólo sabes ser veneno dulzón conmigo.
Egoísta, miserable, cruel, ruin. Amor.
La estructura del equilibrio perfecto,
fue lo que construimos entre los dos.
Tan perfecto que no era posible.
Tan de ambos que no era sano, insano, menos sano.

Resurgir.
Me encanta como soy cuando tú eres.
Me encanta tu ser cuando soy.
Suerte con la huida de mí.
Suerte para mí con tu huida.

jueves, 11 de abril de 2013

Punto y a parte

Ahora, has de ser; he de ser.
Quizás, haya que ser; dejar de hacer.
Lo mismo, he de volar; o cortar mis alas.


Cenizas

Brisas acarreando risas,
chocad contra los cristales de mi buhardilla,
rompeos, dad de bruces.
Sólo te sirven los oscuros silencios,
las bastas maneras que tuvimos de hablar.
Sentencia; en mi vacío descalzo.
Los perfumes grabados en la piel;
no aguantar si arden;
no besar sin ganas;
no morir de sed de tu sangre.



miércoles, 15 de agosto de 2012

Si quiero ahogarme, lo haré tragando de tus palabras;
me llenaré los sesos de serrín puro,
me ataré cincuenta kilos de coherencia en cada extremidad
y me lanzaré al mar de mis enojos.
Una vez ahí abajo quizás entienda el por qué de mi vacío,
mi inquietud, mis lágrimas.
Mis inexplicables ganas de ti. De tus brazos protectores.
De tus no te pases enana.
Me importa un pito que seas mi monotema.

...

Se hielan nuestras manos al estar tan lejos,
al cambiar de color,
al dilatar pupilas de tus ojos color café...

miércoles, 8 de agosto de 2012

Camping A

Vuelta a la rutina de mis pasos programados, quemados y a veces sosos, hoy me siento bien.
Echando atrás tu amago de hundirme en el lodo,
estoy viva, me han resucitado.
He vuelto a nacer.
He sentido en las venas el amor de la gente natural,
la simpatía, los abrazos sentidos, las risas espontáneas.
He vuelto a creer en mí y en mi exterior.
He vuelto a ser.
Dadme la bienvenida, y que sea para muchos días.
Buenas noches.