Empalagosa metáfora, esquiva y parece que no.
Guardando un sitio en aquel infierno, tranquila, sigo corriendo.
Pensando en olvidarme del llorar, ilusión.
Partiendo de mi humilde edad, y mis ganas de saberlo todo.
Puro agovio de esos números.
Cómo todo; qué sería del verano sin el sol. Agridulce atracción.
Hasta el cuerpo que entre mis dedos se desvanece, desvanécete así, suda.
Adoro esta fruta de imperfección, con la vida en la despedida. La hipocresía
de la ironía en estado puro. El parpadeo de tus versos sumándose al olor de
tu piel. Cómo poder pensar que me daría tiempo a sentar lo tuyo.
Locura posesiva, dónde andarás a estas horas.
Esa sinceridad; risas decid que sí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario