Mármol frío entre mis dedos, desojando mil margaritas de tu jardín de azahar, soportando todas estas estupideces de más. Reflejándose en mi almohada, los andares por tu cama; revuelto entre las sábanas, dejando mil pisadas, decorando mil miradas.
Qué frío hace entre otras manos, que no son las tuyas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario